Blog Dolar Paralelo

sábado 16 de junio de 2007

Historia del control cambiario en Venezuela

Venezuela ha vivido diferentes sistemas de control cambiario a lo largo de casi medio siglo de historia contemporanea.
Aquí les llevamos un breve paseo por esa historia.

Hace unos 50 años, en 1958, se inicia un violento proceso de drenaje de las reservas provocado por la fuga de capitales, como consecuencia de los cambios que se estaban gestando en el país.

En un intento por frenar la salida de divisas, el Gobierno Nacional crea en noviembre de 1960, un régimen de control de cambios. El control de cambios pretendía frenar la libre remesa de fondos al exterior en aquellos casos en que no existiese una contrapartida en bienes y servicios. De allí, que se autorizaba el suministro de divisas al tipo de cambio controlado para todo tipo de pagos al exterior. Tal concepción no dio los resultados que se esperaban. Por tales motivos, durante los primeros meses de 1961 se modificó nuevamente el régimen de control de cambios, estableciendo mecanismos más severos de regulación.
En enero de 1964 se levantó el control de cambios que había imperado desde 1960 ya que se registraba una mejoría significativa desde 1962 en la Balanza de Pagos, y se formaliza la devaluación del bolívar y la fijación de un tipo de cambio libre a razón de 4,50 bolívares por dólar.

Casi dos décadas más tarde, la inflación se incrementó y las exportaciones petroleras descendieron de 19,3 millardos de dólares (1981) a 13,5 millardos (1983).

Así tenemos que el 18 de febrero de 1983, fecha popularmente conocida como "viernes negro", el gobierno se ve obligado a reconocer que resultaba imposible hacerle frente a los compromisos externos que vencerían ese año. En consecuencia, se adopta una decisión que hasta ese momento había intentado evitar a toda costa: el control de cambios.

De esta forma se implantó el Régimen de Cambios Diferenciales (RECADI) a través del cual se privilegió la importación de insumos con un tipo de cambio preferencial. RECADI constituía para la fecha de su aprobación una modalidad de control cambiario que incluía dos tipos de cambios con mercados a paridad fija preferencial (Bs. 4,30 y Bs. 6,00 por dólar respectivamente) y un mercado libre a paridad variable. La gran mayoría de los insumos requeridos por las industrias se podrían seguir importando con dólares a 4,30.

Con el tiempo, la brecha entre el tipo de cambio preferencial y el tipo de cambio libre se fue haciendo cada vez mayor. En la medida en que esto fue ocurriendo, RECADI llegó a transformarse en una de las mayores fuentes de corrupción que ha conocido la historia de Venezuela.

Durante 1983, una vez instaurado el control de cambios, la política económica consistió en una combinación de crecimiento del gasto público en desmedro de la fortaleza real de la moneda para evitar una mayor contracción de la economía y preservar los niveles de empleo. De esta manera, las metas de control de la inflación y de restauración de equilibro externo se remitieron a la imposición de medidas administrativas de racionamiento de divisas y control de precios.

A finales de 1986, en virtud de una caída del 47% en los ingresos petroleros, la tasa referencial pasó de 7,50 hasta 14,50 bolívares por dólar y se trasladaron hacia esa cotización las importaciones que anteriormente se transaban a la tasa de 7,50. Los efectos de la corrección del tipo de cambio en diciembre de 1986 se expresaron en 1987 al triplicarse la inflación. Luego con la ampliación del diferencial cambiario hasta 132%, permitieron anticipar un colapso de balanza de pagos a finales de 1988 con el consecuente cambio de régimen cambiario. Este cambio se materializó en febrero de 1989.

A principios de 1989, se aplica un programa de ajuste con el apoyo del FMI, el cual incluía un esquema de flotación del tipo de cambio. Para el momento de entrar en vigencia el nuevo esquema cambiario, se determina una paridad nominal del orden de Bs. 39,60 por dólar - exactamente la paridad del mercado libre para el día que se eliminó el control de cambios - lo cual implicaba una fuerte devaluación si se le compara con el tipo de cambio preferencial que estaba vigente a través de RECADI, fijado en Bs. 14,50 por dólar desde diciembre de 1986.

El nuevo esquema cambiario tuvo un fuerte impacto en el nivel de precios, ya que al suprimirse el tipo de cambio preferencial, todos los bienes tendrían que importarse al cambio vigente en el mercado. Ello se tradujo, como es natural, en una aguda inflación de costos en los inicios del programa de ajustes, además de una disminución drástica de las importaciones y un aumento de las exportaciones, especialmente petroleras ya que el conflicto del Medio Oriente estaba en pleno apogeo. Las Reservas Internacionales aumentaron, pero con la intentona golpista del 4 de febrero de 1992 se hizo sentir una severa crisis de confianza, lo que trajo consigo una nueva fuga de divisas disparandose el dólar a 68 bolívares, por lo que el Banco Central tuvo que intervenir en el mercado de divisas de una manera más activa, lo que se evidenció en una merma de las Reservas Internacionales.

A partir de octubre de 1992 se aplica un sistema de mini devaluaciones, pero una nueva intentona golpista en noviembre de ese año logró la fuerte intervención del Banco Central de Venezuela en el mercado cambiario. Entre 1992 y 1994 imperó ese sistema de mini devaluaciones, acompañado de una recesión e inestabilidad económica en 1993.

En 1994 la crisis fiscal venezolana se acentuó. La baja del precio del petróleo y la situación del sistema bancario desatan una crisis financiera y la intervención a varios bancos en el país. La tasa de inflación llegó a 9% mensual.

La continua pérdida de reservas internacionales durante junio de 1994 motivó el cierre del mercado cambiario entre el 27 de junio y el 9 de julio de ese año, una vez agotados los esfuerzos por detener las salidas de capital en el contexto del esquema de mini devaluaciones.

Se instrumentó entonces un control de cambios integral según el cual todas las transacciones, tanto corrientes como financieras, estaban cubiertas por una tasa de cambio única (170 bolívares por dólar; lo que significó una devaluación de 23% respecto al tipo de cambio promedio de mayo de 1994) y la asignación de las divisas quedó a cargo de la Oficina Técnica de Administración Cambiaria (OTAC) y la Junta de Administración Cambiaria (JAC).
No se contempló la posibilidad de un mercado de cambios paralelo, aunque efectivamente un mercado negro absorbió las distorsiones del mercado, que llegó a reflejar un diferencial de 92% en noviembre de 1995 entre el cambio real y el declarado por el BCV.

En abril de 1996, entró en vigencia un esquema de flotación de bandas. Antes de implementar el sistema de bandas cambiarias en julio de 1996, Venezuela tuvo un momento de transición (abril – julio 1996), en el cual el bolívar flotó libremente. El dólar saltó de bolívares 290 a 470 por dólar.

Hasta el 12 de febrero del 2002, Venezuela mantuvo sus bandas cambiarias y el dólar se cotizaba a 793 para la venta.

El 13 de febrero del 2002, entró en vigencia un esquema de flotación, el cual produjo el cierre de la divisa estadounidense en 980 para la compra y 981 para la venta, según el Banco Central de Venezuela.

El 5 de febrero de 2003 fue publicado en Gaceta Oficial un decreto a través del cual se convino en establecer un nuevo régimen para la administración de divisas y se crea la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) como órgano ejecutor de dicho convenio cambiario.

Posterior a este decreto se publicaron 2 nuevos decretos en los cuales se establecía la fijación del tipo de cambio en Bs. 1.596 por dólar para la compra, Bs. 1.600 para la venta y Bs. 1.600 para el pago de la deuda pública externa.

El bolívar sufre una nueva devaluación oficial del 20% al pasar de 1.600 a 1.920 bolívares por dólar en el año 2004 y una devaluación del 12% - de 1.920 a 2.150 bolívares por dólar - en el 2005, tipo de cambio este que se mantiene hasta la fecha.

A inicios del año 2005, el dólar paralelo se ubicaba alrededor de los 2.700 bolívares y a la fecha - Junio 2007 - se cotiza en 4.300 bolívares por dólar.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

te fajaste!

Gracias

Anónimo dijo...

En el dia de ayer funcionarios argentinos y un venezolano en un vuelo privado procedente de venezuela intentaron ingresar 800.000 dolares en una valija a la Argentina.
Necesitariamos saber que ley impide la salida de divisas sin declara de Venezuela y cual seria la pena. Pues creo que estamos ante un caso de corrupcion de los funcionarios argentinosNuestro mail
murusugur@hotmail.com
Dr. Julio Murusugur, Buenos AIres

Gallo Pinto por Sergio Vargas dijo...

Muy bueno el artículo no sobra decir que la inflación no es más que el resultado de las malas políticas macroeconómicas de un gobierno. Escribí un artículo del caso de la hiperinflación de Yugoslavia donde increíblemente los precios de las cosas se duplicaban cada 16 horas.
Para el que le interese el tema: Cuando
tú dinero no vale nada!


Saludos, Sergio

fin@ntropo dijo...

Excelente resumen! en definitiva, cada quien coloca sus recursosw donde siente que estan mejor protegidos. si no hay confianza en quienes manejan el paìs, ni nacionales ni extranjeros colocaran sus capitales en èl.

Anónimo dijo...

Mira! excelente y concisa redacción.

Anónimo dijo...

Muy interesante su articulo, solo tengo un pregunta, asi como lo explica desde 1960, ¿porque no explica las causas de la devaluación a partir de 2003?, sería mas interesante su articulo con estos datos mas recientes.

Gracias.

Anónimo dijo...

Facil, Despues del Golpe de estado que fracaso en el 2002 y el paro petrolero, la unica manera que tenian las empresas de recuperarse era devaluando el bolivar asi que se produjo una compradera barbara de dolares en menos de un año, que bajaron las reservas Internacionales a 10 Mil Millones de Dolares. Por tal Motivo se tuvo que aplicar el control de cambio. Por fuga de Capitales